lunes, 17 de mayo de 2010
miércoles, 7 de abril de 2010
Como quiero que sea México en el futúro
Todos queremos un México como el que sueño, todos soñamos con un México como el que quiero, pero ¿Cuáles son las razones por las que este sueño no se realiza? ¿Pobreza? ¿Ignorancia? ¿Injusticia? ¿Ambición? ¿Corrupción? Creo, opino y sostengo que razones hay muchas, sin embargo existe un motivo por el cual ese sueño jamás se realiza, EL ESPIRITU DE LA COMPETENCIA.
El espíritu de la competencia es un espíritu terrible que corroe y destruye, invita al hambre a compararse con sus semejantes y con el medio que lo rodea, invita al ser humano a conquistar por el medio mas destructivo, LA GUERRA, así, el hombre se enfrasca en franca lucha con sus hermanos, y es este espíritu precisamente el que fomenta las guerras deportivas, las guerras religiosas, las guerras por el control del poder, las guerras culturales en menor o mayor grado, las guerras deportivas.
Yo vengo hoy con un firme objetivo, tocar puertas y abrir corazones y mentes para depositar un mensaje, una propuesta, una exhortación: si queremos no nada más un México si no un mundo como el que soñamos, ELIMINEMOS EL ESPIRITU DE LA COMPTENCIA, DESTRUYAMOS EL ESPIRITU DE LA COMPETENCIA, QUE DESAPAREZCA PARA SIEMPRE EL ESPIRITU DE LA COMPETENCIA y en su lugar germinemos desde lo mas profundo de nuestro ser uno verdaderamente poderoso, constructivo, creador y perpetuador de vida, me refiero al ESPIRITU DE SERVICIO.
Este espíritu benigno que nace del amor nos llevara a crecer en franca armonía con todo lo que nos rodea sin competir con nadie, sin ofender ni humillar a nadie, sin llenarnos de odio, de envidia, de soberbia o ambición. Este espíritu de servicio ha estado siempre presente entre nosotros, son muchos los grandes hombres que se han inmortalizado a través de él. El hijo de un carpintero que centro sus enseñanzas cuando dijo “AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS”; un hombre nacido del campesinado que llorando dijo a su padre “tu voz para mi es sagrada, mas la voz de mi patria es primero” y un humilde pastor que se elevo a las alturas infinitas cuando manifestó “entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.
Es por eso que hoy los invito que vivamos del espíritu de servicio, y en beneficio el nos dará vida eterna.
“Mares azules y ríos abundantes de vida; campos fértiles rebozando de vegetación; cielo límpido; atmosfera pura, sol radiante y vitalizador; y en franca armonía con la madre natura el hombre libre y de buenas costumbres manifestando en todos los sentidos al creador” Así es como quiero que sea mi México, NO, no solo México, si no mi mundo en el futuro.
lunes, 29 de marzo de 2010
cumplio 25 años el dominio .com
Es parte de la vida cotidiana de millones de personas y este lunes cumple su primer cuarto de siglo.
Es parte de la vida cotidiana de millones de seres humanos y este lunes cumple su primer cuarto de siglo: el dominio punto com.
El 15 de marzo de 1985, la empresa fabricante de computadoras Symbolics hizo historia al convertirse en la primera compañía que registró ese dominio. Veitincinco años después cientos de millones de direcciones punto com son registradas cada día.
Ese dominio es vital hoy en día lo mismo para comprar en línea que para la comunicación interpersonal, el entretenimiento, el intercambio de ideas y un sinfín de propósitos sin los que no se puede entender la vida moderna.
La periodista de la BBC Maggie Shiels informa desde Silicon Valley, en Estados Unidos, que en 1985 sólo seis direcciones fueron registradas con ese dominio.
Hoy, dice, hay casi 86 millones de sitios punto com activos mientras que a lo largo de estos 25 años han existido 113 millones.
Parte intrínseca
"Lo que estamos celebrando hoy es internet. Nadie se hubiese imaginado hace 25 años el fenómeno que es hoy internet, el número de negocios que se basan en la red", le dijo a la BBC Mark McLaughlin, jefe ejecutivo de VeriSign, la empresa que maneja el punto com.
De igual manera, Robert Atkinson, presidente de la Fundación para la Tecnología de la Información e Innovación (ITIF, por sus siglas en inglés), manifestó que "los punto com han tenido una influencia en nosotros que nunca hubiésemos podido imaginar".
En palabras de Atkinson "hace diez años se podía vivir una vida normal sin estar en contacto con el punto com de manera diaria. Uno podía conseguir lo necesario".
Pero "hoy observamos cómo el punto com ha enriquecido nuestras vidas al punto de que si no se usa el punto com se puede estar bien pero se está muy rezagado con respecto al resto" de las personas.
Y es que, como comenta Maggie Shiels, de la BBC, "con 668.000 sitios con ese dominio registrados cada mes, el punto com es parte intrínseca del tejido de nuestras vidas".
El futuro
El millón de dominios punto com no se alcanzó hasta 1997, ya bien entrada la época de auge de internet.
El fenómeno no se ha detenido ni da señales de hacerlo en momentos en que un estimado de 1.700 millones de personas -un cuarto de la humanidad- usan la red.
En este momento, VeriSign recibe 53.000 millones de solicitudes de sitios electrónicos, no sólo punto com, cada día, pero en los próximos 25 años el número seguirá creciendo.
De acuerdo con McLaughlin, "esperamos que la cifra se incremente para 2020 hasta los tres o cuatro trillones".
martes, 16 de marzo de 2010
La revolución virtual 20 años de la web
Hace dos décadas, Tim Berners-Lee inventó la web y cambió el mundo. Desató una revolución comparable con la industrial. Protagonistas de esta historia hablaron con la BBC.
Hace dos décadas el británico Tim Berners-Lee inventó la web "sólo porque la necesitaba", según le dijo a la BBC. A partir de entonces, el mundo no volvió a ser igual.
"Que veinte años no es nada..." cantaba Carlos Gardel en su entrañable tango "Volver". Y tal vez en pocos episodios de la historia mundial es tan apropiada esta expresión como en el vertiginoso desarrollo de la red global de internet en las dos últimas décadas.
La World Wide Web, o la "red", transformó de tal manera la sociedad global que muchos no dudan en compararla con la Revolución Industrial del siglo XIX.
Y es que cada vez son menos los sectores de la sociedad que no han sido tocados de una manera u otra por el explosivo crecimiento del mundo "en línea". Aunque las cifras varían, algunos estudios calculan que cerca de 1.700 millones de personas, o sea casi el 25% de la población mundial, son usuarias del universode la red.
El Ford del internet
Con la red paso algo parecido a lo que ocurrió con la industria automotriz a comienzos del siglo XX. Un invento que existía hace décadas sólo alcanzo su potencial cuando alguien entendió la manera de masificarlo.
En el caso automotriz, Henry Ford consiguió al diseñar su modelo T que millones de consumidores pudieran comprar automóviles, hasta ese momento simples curiosidades mecánicas de millonarios.
Del mismo modo, el invento de la World Wide Web por parte de Berners Lee, hizo que internet, creada décadas atrás por científicos del Departamento de Defensa de Estados Unidos y que apenas entusiasmaba a científicos y expertos de una comunidad reducida, súbitamente se convirtiese en una herramienta disponible para cientos de millones de personas.
La herramienta de la World Wide Web logró que el mundo en línea, antes accesible sólo con complicados códigos de computación, quedase apenas a un 'click' de distancia.
Los gigantes de la red
Y así como la edad industrial trajo consigo sus gigantes empresariales, consagrando empresas y apellidos como Rockefeller, Vanderbilt, Carnegie, o el mismo Ford, el desarrollo de la red ha consagrado su propia generación de mega empresas.
Tal vez pocas firmas reflejen mejor la dramática expansión económica y cultural de la red como Google.
La empresa, creada en 1996 por dos estudiantes doctorales de la universidad de Stanford en Estados Unidos con base en el consejo de uno de sus supervisores académicos, tomó rápidamente el control del mercado de los motores de búsqueda deinternet, las guías mediante las cuales los usuarios intentamos explorar el mundo casi infinito de la red . El proyecto académico de los estudiantes Sergei Brin y Larry Page alcanzaba ya en 2004 una capitalización de mercado de US$23.000 millones, y sigue creciendo.
Con su capacidad de concentrar en sus páginas al público normalmente difuso de usuarios de la red, Google hoy es vista como un titán en la industria de la publicidad, de los medios, del comercio e incluso de la cultura. Por algo las academias de la lengua en todo el mundo aceptan la inclusión del verbo "googlear" en sus idiomas.
Doble faz
Como los tuvo en su momento la Revolución Industrial, esta revolución de la red tiene también sus defensores y críticos.
Por una parte, la expansión económica del mundo en línea ha dejado muchas victimas en el mundo "real"". La maravillosa simpleza de los portales de compra de pasajes aéreos acabó con cientos de miles de agencias de viajes. La expansión de Amazon condenó a muerte a millares de librerías. Industrias completas, como la discográfica y la de los periódicos, tambalean ante el avancede la red . La expansión de Wikipedia, dirigida por Jimmy Wales, disminuyó considerablemente el atractivo de las enciclopedias tradicionales.
También en el campo cultural y político hay consecuencias buenas y malas. Los fundadores de Twitter, Evan Williams y Biz Stone, han visto como su invento ha servido para ayudar a movimientos de protesta en sociedades cerradas, y algunos lo llaman un instrumento de democracia.
Pero el que haya voz a muchos que no la tenían, implica que ideas que algunos consideran indeseables y hasta peligrosas lleguen a muchos más, permitiéndoles además interactuar.
Como cualquier ciudad
Las redes sociales en línea, entre tanto, tienen el potencial de conectar individuos sin importar raza, clase o lugar de origen que comparten valores, hobbies e intereses. No obstante, muchos se quejan que estas redes, cuyo exponente más vistoso es tal vez Facebook, han banalizado la interacción social, y en ocasiones amenazan con entrometerse en la privacidad de sus millones de usuarios.
Al igual que la imprenta, la web permitió que la información, antes privilegio de pocos pasara a estar al alcance de muchos, y mucho más que la imprenta abrió las puertas para que las fuentes de información se multiplicaran.
Sin embargo, lo que muchos consideran demasiada de esta información es sexual, lo que más allá de ofender, ha generado temores particularmente en lo que se refiere a los menores de edad.
Ante tanto claroscuro, quizás es sensato seguir la sugerencia del intelectual británico (escritor, cómico, actor) Stephen Fry: concebir al mundo virtual como al real.
La web es como cualquier ciudad, con unos sitios peligrosos y otros fabulosos.
Los invitamos esta semana a explorar con nosotros el impacto que en estas dos décadas ha tenido la red, y cómo ha cambiado nuestras vidas, probablemente para siempre.
Hace dos décadas el británico Tim Berners-Lee inventó la web "sólo porque la necesitaba", según le dijo a la BBC. A partir de entonces, el mundo no volvió a ser igual.
"Que veinte años no es nada..." cantaba Carlos Gardel en su entrañable tango "Volver". Y tal vez en pocos episodios de la historia mundial es tan apropiada esta expresión como en el vertiginoso desarrollo de la red global de internet en las dos últimas décadas.
La World Wide Web, o la "red", transformó de tal manera la sociedad global que muchos no dudan en compararla con la Revolución Industrial del siglo XIX.
Y es que cada vez son menos los sectores de la sociedad que no han sido tocados de una manera u otra por el explosivo crecimiento del mundo "en línea". Aunque las cifras varían, algunos estudios calculan que cerca de 1.700 millones de personas, o sea casi el 25% de la población mundial, son usuarias del universode la red.
El Ford del internet
Con la red paso algo parecido a lo que ocurrió con la industria automotriz a comienzos del siglo XX. Un invento que existía hace décadas sólo alcanzo su potencial cuando alguien entendió la manera de masificarlo.
En el caso automotriz, Henry Ford consiguió al diseñar su modelo T que millones de consumidores pudieran comprar automóviles, hasta ese momento simples curiosidades mecánicas de millonarios.
Del mismo modo, el invento de la World Wide Web por parte de Berners Lee, hizo que internet, creada décadas atrás por científicos del Departamento de Defensa de Estados Unidos y que apenas entusiasmaba a científicos y expertos de una comunidad reducida, súbitamente se convirtiese en una herramienta disponible para cientos de millones de personas.
La herramienta de la World Wide Web logró que el mundo en línea, antes accesible sólo con complicados códigos de computación, quedase apenas a un 'click' de distancia.
Los gigantes de la red
Y así como la edad industrial trajo consigo sus gigantes empresariales, consagrando empresas y apellidos como Rockefeller, Vanderbilt, Carnegie, o el mismo Ford, el desarrollo de la red ha consagrado su propia generación de mega empresas.
Tal vez pocas firmas reflejen mejor la dramática expansión económica y cultural de la red como Google.
La empresa, creada en 1996 por dos estudiantes doctorales de la universidad de Stanford en Estados Unidos con base en el consejo de uno de sus supervisores académicos, tomó rápidamente el control del mercado de los motores de búsqueda deinternet, las guías mediante las cuales los usuarios intentamos explorar el mundo casi infinito de la red . El proyecto académico de los estudiantes Sergei Brin y Larry Page alcanzaba ya en 2004 una capitalización de mercado de US$23.000 millones, y sigue creciendo.
Con su capacidad de concentrar en sus páginas al público normalmente difuso de usuarios de la red, Google hoy es vista como un titán en la industria de la publicidad, de los medios, del comercio e incluso de la cultura. Por algo las academias de la lengua en todo el mundo aceptan la inclusión del verbo "googlear" en sus idiomas.
Doble faz
Como los tuvo en su momento la Revolución Industrial, esta revolución de la red tiene también sus defensores y críticos.
Por una parte, la expansión económica del mundo en línea ha dejado muchas victimas en el mundo "real"". La maravillosa simpleza de los portales de compra de pasajes aéreos acabó con cientos de miles de agencias de viajes. La expansión de Amazon condenó a muerte a millares de librerías. Industrias completas, como la discográfica y la de los periódicos, tambalean ante el avancede la red . La expansión de Wikipedia, dirigida por Jimmy Wales, disminuyó considerablemente el atractivo de las enciclopedias tradicionales.
También en el campo cultural y político hay consecuencias buenas y malas. Los fundadores de Twitter, Evan Williams y Biz Stone, han visto como su invento ha servido para ayudar a movimientos de protesta en sociedades cerradas, y algunos lo llaman un instrumento de democracia.
Pero el que haya voz a muchos que no la tenían, implica que ideas que algunos consideran indeseables y hasta peligrosas lleguen a muchos más, permitiéndoles además interactuar.
Como cualquier ciudad
Las redes sociales en línea, entre tanto, tienen el potencial de conectar individuos sin importar raza, clase o lugar de origen que comparten valores, hobbies e intereses. No obstante, muchos se quejan que estas redes, cuyo exponente más vistoso es tal vez Facebook, han banalizado la interacción social, y en ocasiones amenazan con entrometerse en la privacidad de sus millones de usuarios.
Al igual que la imprenta, la web permitió que la información, antes privilegio de pocos pasara a estar al alcance de muchos, y mucho más que la imprenta abrió las puertas para que las fuentes de información se multiplicaran.
Sin embargo, lo que muchos consideran demasiada de esta información es sexual, lo que más allá de ofender, ha generado temores particularmente en lo que se refiere a los menores de edad.
Ante tanto claroscuro, quizás es sensato seguir la sugerencia del intelectual británico (escritor, cómico, actor) Stephen Fry: concebir al mundo virtual como al real.
La web es como cualquier ciudad, con unos sitios peligrosos y otros fabulosos.
Los invitamos esta semana a explorar con nosotros el impacto que en estas dos décadas ha tenido la red, y cómo ha cambiado nuestras vidas, probablemente para siempre.
martes, 9 de marzo de 2010
Lanza Carlos Monsiváis el libro 'Apocalipstick'
El escritor y cronista Carlos Monsiváis, presentó ante la prensa su más reciente recopilación de crónicas bajo el nombre Apocalipstick.
Es un conjunto de crónicas cuyo centro es la Ciudad de México, y su razón de ser, dijo, es el paso de una ciudad tranquila, a una que llama "postapocalíptica".
Dijo que este no es un libro profético, ni tampoco que con él celebre el Bicentenario de la Independencia de México.
"Todos los libros son proféticos en la medida que uno profetiza que alguien los leerá, pero no mas allá. No me atrevería a subirme a la cumbre de la montaña y decir: temblad pecadores porque ya viene la redención que consiste en la alianza de cambio climático con la contaminación", dijo Monsiváis.
Apocalipstick es un retrato de la vida cotidiana de lo que era la ciudad y en lo que se ha convertido, señaló el escritor:
"Básicamente era una ciudad tranquila, en la medida en que uno podía caminar en las noches, en la medida en que había la promesa del empleo, en la medida en que se pensaba que con todas las dificultades era posible una vida de calidad o una sobrevivencia importante, ahora ya no..."
La tranquilidad, dijo, residía en la esperanza, y ahora la esperanza se reconvierte en frustración.
Lo que se rescata de ahora, dijo Monsiváis, es que aún hay solidaridad:
"Se ve que en muchos detalles, la solidaridad en un nivel persiste, y que no se abandona el sentido comunitario aún con el triunfo del individualismo..."
Monsiváis habló sobre el papel que juega la clase política en la vida de las ciudades:
"Lo obliga a uno a pensar que si eso es todo lo que tienen que ofrecer, pleitos, trampas, fraudes, obediencias incondicionales, destrucción del lenguaje, pues tenemos que empezar de nuevo, la refundación de la clase política podría ser un buen homenaje al Bicentenario".
Hasta el momento se han vendido ya 25 mil copias de ?Apocalipstick' de Carlos Monsiváis.
Es un conjunto de crónicas cuyo centro es la Ciudad de México, y su razón de ser, dijo, es el paso de una ciudad tranquila, a una que llama "postapocalíptica".
"Todos los libros son proféticos en la medida que uno profetiza que alguien los leerá, pero no mas allá. No me atrevería a subirme a la cumbre de la montaña y decir: temblad pecadores porque ya viene la redención que consiste en la alianza de cambio climático con la contaminación", dijo Monsiváis.
Apocalipstick es un retrato de la vida cotidiana de lo que era la ciudad y en lo que se ha convertido, señaló el escritor:
"Básicamente era una ciudad tranquila, en la medida en que uno podía caminar en las noches, en la medida en que había la promesa del empleo, en la medida en que se pensaba que con todas las dificultades era posible una vida de calidad o una sobrevivencia importante, ahora ya no..."
La tranquilidad, dijo, residía en la esperanza, y ahora la esperanza se reconvierte en frustración.
Lo que se rescata de ahora, dijo Monsiváis, es que aún hay solidaridad:
"Se ve que en muchos detalles, la solidaridad en un nivel persiste, y que no se abandona el sentido comunitario aún con el triunfo del individualismo..."
Monsiváis habló sobre el papel que juega la clase política en la vida de las ciudades:
"Lo obliga a uno a pensar que si eso es todo lo que tienen que ofrecer, pleitos, trampas, fraudes, obediencias incondicionales, destrucción del lenguaje, pues tenemos que empezar de nuevo, la refundación de la clase política podría ser un buen homenaje al Bicentenario".
Hasta el momento se han vendido ya 25 mil copias de ?Apocalipstick' de Carlos Monsiváis.
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